Aquí tienes siete consejos para un puerperio relajado y reparador:
- Crea un grupo de WhatsApp o una lista de correo electrónico antes del parto: así, tú o tu pareja podréis enviar más rápido la buena noticia a amigos y conocidos. Si es posible, esto no debería hacerse días después del parto. Con el grupo, resulta especialmente fácil. Si prefieres enviar una tarjeta, es recomendable preparar la tarjeta y los sobres antes del parto.
- Descanso y recuperación: durante los primeros 10 a 14 días, deberías pasar la mayor parte del tiempo (tumbada) en la cama o en el sofá. Esto favorece la recuperación del útero y del suelo pélvico. No te dejes engañar por tu energía, el descanso es fundamental, sobre todo al principio.
- Prepara suficientes tentempiés: sobre todo al principio, muchos padres anteponen las necesidades del bebé a las propias. Por eso, algunas mamás se olvidan de beber y comer lo suficiente. Sin embargo, esto es importante para una mejor producción de leche, especialmente durante la lactancia. Por eso, compra algunas bolsitas antes del parto o prepara comida para los primeros días. Son especialmente adecuados: barritas de muesli, frutos secos, plátanos, manzanas, etc.
- Revisa tus artículos de higiene: si no tienes suficientes, cómpralos antes del parto. Durante el puerperio puede haber flujo vaginal. Por eso, ten a mano suficientes compresas. Además de compresas o ropa interior para el periodo, asegúrate de que en casa haya pasta de dientes, champú, desodorante y gel de ducha.
- Acepta la ayuda de tu pareja y de otras personas: no tienes por qué hacerlo todo sola durante las primeras semanas. Lo mejor es que, antes del parto, preguntes a amigos o familiares si pueden encargarse de cocinar, limpiar o lavar la ropa. Si tu pareja tiene la posibilidad de tomarse unos días libres al principio, deberíais planteároslo sin duda. Al principio hay que ocuparse de algunos trámites administrativos y de organización. Al principio, evita también levantar objetos pesados. Si pesa más que tu bebé, ¡no lo hagas!
- No es necesario recibir visitas, pero si las recibes, que sean limitadas: puedes rechazar visitas, lo mejor es aclararlo antes del parto. Establece con claridad quién puede venir y qué deben hacer por ti o traer. Pero no te propongas recibir demasiadas visitas. A menudo, esto solo puede provocarte estrés innecesario. Disfrutad del tiempo en familia, porque el tiempo pasa volando.
- Disfruta del momento: las primeras semanas pasan volando. Disfruta del tiempo en familia. Conoce a tu bebé y acostúmbrate a tu nuevo papel. Dale también tiempo a tu cuerpo para recuperarse. No te presiones innecesariamente.




